El " Juego de Vida " (autómata celular) es un juego diseñado por el matemático, John Horton Conway. Este juego tiene una gran semejanza con los procesos que determinan el surgimiento, decadencia y alteraciones que experimentan las sociedades de seres vivos.
El mundo es una retícula infinita en la que cada una de las casillas puede albergar o no a un cierto individuo. Cada una de las casillas de la retícula está rodeada por otras 8 casillas que forman su vecindad.
El juego funciona de la siguiente manera: el jugador selecciona a su gusto una configuración inicial , es decir, distribuye como quiera a los individuos que componen la llamada generación inicial. Esta población evoluciona de acuerdo con unas reglas establecidas. El objetivo del juego consiste en observar dicha evolución.
Sea cual sea la configuración inicial, la evolución conducirá a la población a uno de los tres estados siguientes:
Extinción: al cabo de un número finito de generaciones desaparecen todos los miembros de la población.
Estabilización: al cabo de un número finito de generaciones la población queda estabilizada, bien de forma rígida e inamovible, bien de forma oscilante entre dos o más formas.
Varición constante: en esta situación la población crece indefinidamente o no sigue ninguna pauta establecida con claridad.
" Leyes genéticas de Conway":
Supervivencia: cada individuo con 2 ó 3 vecinos sobrevive y pasa a la generación siguiente.
Fallecimiento: Cada individuo con menos de 2 vecinos fallece por aislamiento, y cada individuo con más de 3 vecinos fallece por superpoblación.
Nacimientos: si una casilla vacía tiene en su vecindad exactamente a 3 individuos, en la siguiente generación esa casilla contendrá un nuevo individuo.